El Evangelismo es sumamente importante en la vida del Cristianismo. De hecho, el Evangelismo es el medio que Dios usa para llamar a Su pueblo a la Fe en Jesucristo, Su Hijo. El Evangelismo es lo que ha mantenido, a través de la historia, de pie a la Iglesia. Si recordamos en nuestra propia experiencia, nosotros conocimos el Evangelio porque un día alguien nos predicó. Dios siempre ha usado hombres para proclamar el mensaje de la Cruz de Cristo. Así que, si hoy en día el Evangelio sigue sonando en los oídos de la personas, es porque existen evangelistas que constantemente están predicando. Esto nos lleva a la fidelidad de Dios en Su promesa.

El Evangelismo o Evangelizar es el proceso mediante el cual el creyente predica el mensaje del Evangelio a su prójimo. Evangelismo o Evangelizar significa: “predicar el Evangelio”. Por ello, es aquella acción mediante el cual la Iglesia proclama, anuncia e informa el mensaje del Evangelio a las personas. Cuando Evangelizamos hacemos llegar a nuestro prójimo el contenido primordial del Evangelio.
Pero, hablamos que Evangelizar es predicar el Evangelio, pero ¿qué es el Evangelio?

Evangelio viene de una palabra griega: “euanguélion”, que significa Buenas Nuevas o Buenas Noticias. Y aquí viene una segunda pregunta: ¿Buenas Noticias de qué?
El mensaje del Evangelio es la Buena Noticia del Dios Eterno para la Salvación de los pecadores a través de Jesucristo. Aquí es donde comenzamos a sorprendernos, pues toda noticia cuando es buena nos agrada y da paz. Cuando alguien nos da una buena noticia eso nos anima y conforta; pero, cuando escuchamos el Evangelio, estamos escuchando más que una buena noticia humana, estamos escuchando la Buena Noticia de parte de Dios a los pecadores. Esta Buena Noticia es la más grandiosa y consoladora para el hombre. No existe mensaje más alto y sublime que el Evangelio de Dios, ya que el Dios del Cielo y de la Tierra ha dado una Buena Noticia para nosotros los pecadores. Noticia que debe ser conocida, predicada y creída.

Por ende, el mensaje del Evangelio es sumamente importante. Tal mensaje debe ser proclamado y dado a conocer a toda criatura, porque antes de que sea una Buena Noticia para el pecador, primero es una mala noticia. Toda vez que primeramente nos enseña que somos pecadores rebeldes quienes se encuentran bajo la ira de Dios. Pecadores amantes de nosotros mismos más que de Dios. Pecadores que viven sólo para satisfacer sus propios deseos, corruptos de mente, alma y corazón. Así el Evangelio habla con sinceridad a los hombres de quiénes somos ante el Dios Santo y Justo.

Sin embargo, a pesar de toda esta ruina humana, Dios en Su infinita Misericordia, Gracia y Amor Soberano decretó y planeó salvar a los pecadores. Y el medio que implementó es extremadamente glorioso y maravilloso, la forma en que Dios ha redimido al hombre de la condenación es a través de la Persona y Obra de Su Hijo, Jesucristo.

El Evangelio es el mensaje más grande jamás contando en la historia de la humanidad. La Escritura le da varios títulos para enfatizar la excelencia del mismo:

1.- El Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios (Marcos 1:1).
2.- El Evangelio de la Paz por medio de Jesucristo (Efesios 6:15; Hechos 10:36).
3.- El Evangelio del Reino de Dios (Marcos 1:14).
4.- El Evangelio de Dios (Romanos 1:1).
5.- El Glorioso Evangelio del Dios Bendito (1 Tim. 1:11).
6.- El Evangelio de Cristo (Romanos 15:19, ect).
7.- El Evangelio de la Gloria de Cristo (2 Cor. 4:4).
8.- El Evangelio de la Gracia de Dios (Hechos 20:24).
9.- El Evangelio de Su Hijo (Romanos 1:9).
10.- El Evangelio de vuestra Salvación (Efesios 1:13).
11.- El Evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo (Efesios 3:8).

Dios a través de estos títulos nos quiere dejar en claro la grandeza, excelencia y lo sublime que es el Evangelio, pues este Evangelio es el propio mensaje de Dios. El Evangelio es de Dios y para la gloria de Dios. Ya que en este mensaje sublime conocemos a Dios el Hijo quien se dio como el Salvador de los pecadores. Por lo tanto, el mensaje del Evangelio es que Dios el Padre nos dio a Su Hijo Amado para nuestra Salvación.

Para finalizar, tenemos que hacer la pregunta cúspide del porqué debemos Evangelizar:
¿Cuál es el fin o propósito último del Evangelismo?

El fin último del Evangelismo es que Dios atraiga a Su pueblo a través de la predicación del Evangelio para que Su pueblo sea Salvado de la condenación y del Día de la ira, para que así herede las promesas de la gracia y agradezca a Dios por tan grande amor y benevolencia. Por ello, esta Salvación tiene como fin último el que Dios sea glorificado a través de los redimidos que exaltarán, adorarán y glorificarán a Dios por tan grande Obra Salvadora en Jesucristo. Así, el fin último es cumplido, Dios es glorificado mediante las acciones de gracias del pueblo redimido.

El Evangelismo al proclamar el Evangelio, llama a los pecadores al más grande gozo y comunión con el Dios Trino para contemplar la grandeza de Su gloria por toda la eternidad.

— J. Alfredo Covarrubias