
Si podemos resumir el mensaje del Evangelio, podríamos decir que se sintetiza en dos Pactos: el de Obras y el de Gracia; o para ponerlo más concreto, en Adán y en Cristo.
Solo existen dos Cabezas Federales de la humanidad, dos Personas que nos representan ante Dios el Padre Justo: Adán y Cristo.
Así que, Adán y Cristo, son el punto central de la Caída y la Redención, cada uno de nosotros se encuentra ya sea en Adán bajo el Pacto Obras, o en Cristo bajo el Pacto de Gracia.
En el Pacto de Obras Adán falló y, por lo tanto, sumió a toda la raza humana en el estado de la maldición y condenación; por otro lado, Cristo triunfó y obedeció a cabalidad en donde Adán cayó, redimiendo y restaurando a Su pueblo. El Pacto de Gracia es el resultado de que Cristo haya guardado el Pacto original de Obras. Todos nosotros desde que nacemos, nacemos bajo la ruina del Pacto de Obras en Adán, pero para que nosotros entremos al Nuevo Pacto (Pacto de Gracia), es a través de la fe en Cristo. Puesto que el Pacto de Gracia es incondicional, esto es debido a Cristo quien guardó todas las condiciones y demandas en nuestro lugar como Representante y Sustituto. Él obedeció perfectamente la Ley a favor de Su pueblo y murió sustitutivamente en la Cruz recibiendo el castigo y la maldición por el pecado del pueblo.
Ahora, todo lo que necesita hacer quien se encuentre en Adán, es creer en Cristo, y como debe ser recordado, aun la fe misma es un don de Dios dado por gracia en Jesucristo (Efe. 2:8). Recibido en gracia por nosotros; pero adquirido por la Obra de Cristo en Su Vida de perfecta Obediencia y Sacrificio perfecto en lugar de nosotros. Estar en el Pacto de Gracia, o para ponerlo en otra forma, ser miembro y participante en el Pacto guardado por Cristo, es estar en el Reino de Dios y ser heredero de todas las bendiciones. Pero estar fuera del Pacto de Gracia en Cristo es estar en el reino de las tinieblas, en el reino del diablo bajo la condenación en Adán. No existe un estado intermedio, todos estamos en Adán o en Cristo. Así que la pregunta crucial es: ¿Dónde estás tú? …
La imagen representa la ruina total que es estar en Adán; en contraste, también representa la gloria y bienaventuranza que es estar en Cristo.

— J. Alfredo Covarrubias
«Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.»
[Pablo a los Romanos 5:19-21]